Ciudad de México, 16 de junio de 2026.- Tras más de tres años de dedicación artesanal y una extensa búsqueda para lograr distribución internacional, la película animada Soy Frankelda finalmente ha aterrizado en Netflix, convirtiéndose en la primera producción mexicana realizada en stop-motion que logra una audiencia global a través de esta plataforma de streaming.

La película, dirigida por los hermanos Arturo Ambriz y Roy Ambriz, marca un hito significativo para la animación en México. Estos cineastas son los fundadores de Cinema Fantasma, un estudio especializado en la técnica de animación cuadro por cuadro, y fueron los creadores de la serie Los Sustos Ocultos de Frankelda, que es el origen de esta nueva entrega. En varias entrevistas, los directores han admitido que el proceso de producción fue un gran reto.

Además de los más de tres años dedicados a diseñar escenarios, marionetas y la animación, tuvieron que superar obstáculos para encontrar distribuidores dispuestos a invertir en una película mexicana en stop-motion. Sin embargo, el proyecto encontró un aliado clave en el cineasta mexicano Guillermo del Toro, quien desde las fases iniciales actuó como mentor y asesor en el proceso creativo.

Los hermanos Ambriz han comentado que Del Toro confió en el potencial de la película cuando pocos lo hacían. El director de El laberinto del fauno y Pinocho no solo les ofreció consejos artísticos, sino que también les ayudó a abrir puertas en la industria cinematográfica internacional y a encontrar formas de distribución para el largometraje. La confianza de Del Toro en el proyecto fue tal que llegó a calificar a Soy Frankelda como un acontecimiento histórico para la animación en México, subrayando que se trata de una obra creada con visión, perseverancia y amor por el arte.

Estrenada a nivel mundial en Netflix el 12 de junio, la película narra la historia de Frankelda, una joven escritora en el México del siglo XIX que lucha por ser escuchada en una sociedad que rechaza sus oscuros relatos. La narrativa combina elementos de fantasía, horror y folclore mexicano en un universo visual que ha sido comparado con producciones como El extraño mundo de Jack y Coraline.

La inclusión de la película en el catálogo de Netflix representa un momento histórico para el cine nacional, ya que permite que una producción completamente realizada en México alcance audiencias a nivel global. Para los hermanos Ambriz, este logro es solo el inicio, ya que han expresado su intención de colaborar en el futuro con Guillermo del Toro, a quien consideran fundamental en la consolidación de Soy Frankelda como una contribución al cine de animación a nivel mundial.