El secretario de Economía afirmó que el nuevo balance político en el Congreso estadounidense no implicará un cambio automático en la política comercial de Donald Trump; sin embargo, admitió que esto podría influir en la revisión del T-MEC.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, advirtió que el triunfo del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos no significa, por el momento, un cambio en la política arancelaria que sostiene la administración de Donald Trump hacia México, ya que las facultades para establecer gravámenes recaen principalmente en el presidente estadounidense.
En el InnovaFest 2026 celebrado en Mérida, Yucatán, el funcionario consideró que es temprano para prever las consecuencias del nuevo equilibrio político en el Congreso de Estados Unidos, donde los demócratas lograron el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado.
“Las facultades sobre aranceles corresponden o las tiene en buena medida el presidente, o sea, eso no cambia”, destacó Ebrard, enfatizando que la victoria electoral de la oposición a Trump no conlleva modificaciones inmediatas en las condiciones comerciales para México.
El secretario hizo una distinción entre las competencias del Ejecutivo estadounidense en materia arancelaria y las posibles modificaciones al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión podría verse afectada por la nueva configuración legislativa.
“Sobre el tratado es diferente, si hacemos cambios al tratado hoy en día puede ser que por la revisión hagamos alguna adición, pero ciertamente hasta el día de hoy ese no ha sido el caso”, puntualizó.
El T-MEC seguirá vigente hasta 2036. Ebrard recordó que uno de los principales riesgos para México era que el acuerdo comercial dejara de tener validez; no obstante, indicó que en junio pasado se acordó extender su vigencia hasta 2036, con revisiones anuales.
El funcionario explicó que México y Estados Unidos han llevado a cabo tres rondas de diálogo como parte del proceso de revisión correspondiente a 2026, y que aún queda pendiente una cuarta reunión, la cual fue aplazada a solicitud de las autoridades estadounidenses hasta después de las elecciones.
Manifestó que México accedió a posponer dicho encuentro con el objetivo de continuar las negociaciones y avanzar en la revisión del tratado comercial, que sigue vigente mientras se desarrollan las conversaciones.
El 80% de las exportaciones mexicanas no paga aranceles. Respecto al intercambio comercial, el titular de Economía resaltó que aproximadamente el 80 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos entra sin pagar aranceles, lo cual consideró una ventaja importante frente a otras naciones.
Atribuyó este resultado al diálogo que mantiene la presidenta Claudia Sheinbaum con Donald Trump, así como a las negociaciones que él mismo encabeza con autoridades y representantes empresariales estadounidenses.
Ebrard también defendió la integración económica entre ambos países y explicó que imponer aranceles a productos mexicanos puede terminar afectando a empresas estadounidenses que forman parte de las mismas cadenas productivas.
Como ejemplo, mencionó a compañías automotrices como General Motors y Stellantis, cuyas operaciones están estrechamente ligadas con la industria mexicana.
“Es muy caro ponerle un arancel a algo porque le vas a pegar a una empresa de ellos”, argumentó.
El secretario consideró que esta integración productiva representa una de las mayores fortalezas de México frente a las presiones comerciales provenientes de Washington.
De esta forma, el gobierno mexicano mantiene la expectativa de continuar las negociaciones con Estados Unidos y Canadá para preservar las condiciones del T-MEC, aunque reconoce que el cambio político en el Congreso estadounidense podría abrir un nuevo escenario para la revisión del acuerdo.