El martes 3 de noviembre de 2026 se llevaron a cabo las elecciones intermedias en Estados Unidos, en las que se renovaron cargos legislativos y estatales clave, representando un balance político para la administración presidencial.
Donald Trump se encuentra a dos años de su retorno a la Casa Blanca. La elección se centró en la renovación de los 435 escaños de la Cámara de Representantes, parte del Senado y varias posiciones estatales y locales. Los resultados definirán la distribución del poder político en el Congreso durante la segunda parte del mandato presidencial.
Demócratas recuperan el control del Congreso de Estados Unidos y asestan un revés electoral a Donald Trump
El Partido Demócrata obtuvo una victoria significativa en las elecciones intermedias de Estados Unidos, conquistando el control de ambas cámaras del Congreso y superando a los republicanos en varias contiendas que históricamente favorecían al partido del presidente Donald Trump.
Según los resultados divulgados el miércoles 4 de noviembre, los demócratas recuperaron la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado, lo que cambiará el equilibrio de poder en Washington en los últimos dos años de la administración Trump.
En la Cámara de Representantes, los demócratas lograron revertir la mayoría republicana, ganando en más de veinticinco distritos que antes estaban en manos de sus rivales. Esta nueva composición les permitirá liderar las comisiones principales y tener mayor influencia en la agenda legislativa.
En el Senado, también recuperaron el control tras imponerse en estados donde Donald Trump había logrado victorias importantes en las elecciones presidenciales de 2024. Entre los triunfos demócratas destacados están los de Kansas, Carolina del Sur, Iowa y Texas, según los reportes preliminares.
Uno de los resultados más relevantes se dio en Texas, donde los demócratas ganaron la contienda senatorial y vencieron al gobernador republicano Greg Abbott, terminando con un prolongado dominio republicano en algunas de las principales disputas electorales del estado.
La jornada también dejó hitos históricos. Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer afroamericana en ganar una gubernatura en Estados Unidos, al imponerse en Georgia; mientras que Gina Hinojosa fue electa gobernadora de Texas, siendo la primera mujer latina en ocupar ese cargo en dicha entidad.
Otro resultado destacado fue el de Chris Pappas, quien obtuvo un escaño en el Senado y será el primer hombre abiertamente homosexual en formar parte de esa cámara. Asimismo, Deb Haaland ganó la gubernatura de Nuevo México, convirtiéndose en la primera mujer indígena estadounidense en liderar un gobierno estatal.
Estos resultados representan un revés para Donald Trump, que participó activamente en las campañas republicanas y exhortó a sus seguidores a votar por los candidatos de su partido. La economía, el costo de vida, los aranceles y el descontento con la política exterior fueron temas centrales en el debate electoral.
La nueva mayoría demócrata tendrá la capacidad de impulsar investigaciones sobre la administración federal, frenar o modificar iniciativas legislativas y bloquear algunas nominaciones presidenciales que requieren la aprobación del Senado. No obstante, Trump mantendrá el poder de vetar proyectos de ley aprobados por el Congreso.
Con estos resultados, Estados Unidos entra en una etapa de gobierno dividido, en la que los demócratas tendrán mayor capacidad para supervisar al presidente, mientras que los republicanos deberán negociar con la oposición para avanzar en parte de su agenda legislativa.