Antes de que iniciara la jornada, todo parecía estar en orden en una guardería situada en Yerres, Francia. No obstante, una inspección realizada por las autoridades reveló una situación alarmante: 12 niños, incluyendo bebés de tan solo dos meses, fueron hallados escondidos dentro de un coche aparcado en el sótano del establecimiento.

La revisión se llevó a cabo tras la detección de posibles irregularidades en el funcionamiento del centro por parte del Servicio de Salud Materno-Infantil.

Después de regresar al lugar en compañía de la policía, los agentes encontraron en un principio a cinco niños en el área de juegos, pero al realizar una inspección en el sótano, descubrieron al resto de los menores hacinados en el vehículo, algunos de ellos llorando y mostrando signos de deshidratación.

Las indagaciones sugieren que las encargadas del establecimiento mantenían a los menores ocultos para disimular un presunto exceso en el número de niños bajo su cuidado y otras irregularidades.

Las dos cuidadoras fueron arrestadas y enfrentan cargos por poner en riesgo la vida de los menores, además de otras infracciones relacionadas con la gestión de la guardería.

Las autoridades también encontraron que una de las mujeres tenía su licencia revocada desde 2021, mientras que la otra solo estaba autorizada para cuidar a cuatro niños, muy por debajo de los 17 menores que finalmente fueron hallados en el lugar.

Los padres afirmaron que nunca imaginaron lo que ocurría, ya que siempre dejaban y recogían a sus hijos en la entrada del lugar sin ingresar a las instalaciones interiores.